BAJAR E IMPRIMIR LA LECTURA CON LA ACTIVIDAD, PERO NO REALIZARLA
LLEVARLA A LA CLASE DE LÓGICA.
Actividad: De manera individual
leer el siguiente texto y elaborar un cuestionario con 20 preguntas con su
respuesta, en su libreta, anotar también los ejemplos propuestos en la lectura
de concepto, juicio o proposición, enunciados constatativos y realizativos.
Elementos de la argumentación: el
concepto y el juicio o proposición.
La argumentación permite razonar
y garantizar que un pensamiento o una propuesta son válidos. Estamos
acostumbrados a utilizar pruebas científicas para avalar inventos, como
verificar el buen efecto de una nueva tinta en la impresora, o a utilizar
operaciones matemáticas para asegurar el resultado de un cálculo. Pero, cuando
se trata de respaldar una idea o una opinión, ¿Cómo certificar que no digo una
mentira o que es aceptable lo que afirmo? Con la argumentación: basta fijarse
como todos los casos en los tribunales se resuelven con argumentaciones. Pero,
¿Qué se necesita para argumentar bien?
El primer escalón para ello es el
adecuado uso de los conceptos, porque son los tabiques simples con los que
hablamos y argumentamos. Un concepto es la unidad mental que el cerebro elabora
sobre un objeto. Por ejemplo, el concepto bicicleta se refiere a un vehículo de
dos ruedas que se mueve con los pies. En el mundo hay muchos tipos de bicicletas,
de diferentes tamaños, colores o precios, pero todas tienen en común ser un
vehículo, tener dos ruedas y moverse con los pies. El concepto bicicleta se
aplica a todos esos transportes, diferenciándolos de las motocicletas, de los
automóviles o de las patinetas. En la práctica, el concepto se concreta en una
palabra, aunque un mismo concepto puede nombrarse con varias palabras: así, una
bicicleta también puede llamarse bici.
Si el concepto es una unidad
mental, porque lo tenemos en la mente, el juicio es la unión de varios
conceptos. También se denomina enunciado o proposición, pues la expresión
verbal de un juicio es un enunciado. Lupe tiene una bicicleta se expresa
que una persona posee un vehículo de dos ruedas que se mueve con los pies. Se
llama juicio porque expresa una opinión o apreciación social.
Puede ser afirmativo o negativo,
según diga o niegue algo. Solo que un juicio no es todavía una argumentación,
pues quizás la bicicleta no sea de Lupe, sino de su hermano. De modo que, si
alguien me dice que no es suya la bicicleta, necesito argumentos para mostrar
lo que es.
Existen frases que sirven para
argumentar, mientras que otras expresan un juicio que solo constata. En los
estudios modernos del lenguaje se habla de enunciados constatativos
informan sobre algún objeto o ideas, por lo que también se llaman asertativos,
por ejemplo, La tarde es lluviosa o Me duele la cabeza nos informa de un dato
que se puede constatar, como la lluvia de una tarde o una molestia personal.
Frente a estos se encuentran los
realizativos, juicios que manifiestan exactamente lo que se dice. Si digo
Prometo hacer la tarea esta tarde, no solo hablo de un tarde, sino que me
comprometo a hacerlo, por lo que el juicio va más allá de informar, El uso de
las palabras compro, niego, bautizo o juro, expresan acciones en las que se
realizó una acción.
Una proposición puede ser
verdadera o falsa (según posea un valor verdadero o incorrectamente, pues
decir Lupe tiene el pelo claro, cuando es del todo oscuro, une
conceptos que no existen en la joven, por lo que el enunciado contiene una
falsedad.
Empleas la argumentación todos
los días. Una de las aplicaciones más importantes es dar fundamento a lo que
propones; sucede cuando sugieres a tus amigos ir a una fiesta o cuando tratas
de convencer al profesor que hiciste bien una tarea a la que dio una
calificación baja.
Muchos jóvenes consideran que
algunas cosas deben mejorar, sea el permiso de sus papás para llegar por la
noche o sea un cambio en el rumbo del país. ¿Cómo lograrlo? Con buenos argumentos. No basta
con desear un avance: siempre es necesario respaldarlo con razones
válidas. Es fácil descubrir, por tanto, la importancia de manejar bien los
elementos que empleamos para formar un juicio.
Tovar,
G.R.(2014). Lógica. ESFINGE. 1ra. Ed.México 2014.